La silicosis es una enfermedad profesional grave, irreversible y totalmente evitable. Sigue apareciendo en sectores donde se corta, pule o perfora material con sílice, y desde 2020 la sílice cristalina respirable tiene en España la consideración legal de agente cancerígeno. Te explicamos qué exige la normativa y cómo protegerse de verdad.
Qué es la sílice cristalina respirable
La sílice cristalina está presente de forma natural en hormigón, ladrillo, granito, pizarra, arena, aglomerados de cuarzo y muchos materiales de construcción. El problema aparece cuando se generan partículas tan finas que llegan al alvéolo pulmonar: es la fracción respirable, invisible a simple vista, que se deposita en el pulmón y provoca fibrosis irreversible.
Qué dice la normativa
Con la entrada en vigor del Real Decreto 1154/2020, que modificó el Real Decreto 665/1997 sobre agentes cancerígenos, los trabajos con exposición a polvo respirable de sílice cristalina generado en procesos industriales se consideran legalmente exposición a un agente cancerígeno. Esto eleva las obligaciones: evaluación periódica, sustitución cuando sea técnicamente posible, medidas colectivas, registro de trabajadores expuestos y vigilancia de la salud específica.
El valor límite ambiental de exposición diaria (VLA-ED) para la fracción respirable de sílice cristalina es de 0,05 mg/m³, valor que el INSST mantiene en sus Límites de Exposición Profesional. Es un umbral bajo: se puede superar con tareas aparentemente rutinarias si no hay control.
Sectores y tareas de mayor riesgo
- Construcción y obra civil: corte y perforación de hormigón, ladrillo o piedra; demoliciones; rozas.
- Piedra natural y aglomerados de cuarzo: corte, pulido y elaboración de encimeras.
- Minería, canteras y áridos.
- Fundición: desmoldeo y granallado con arena.
- Cerámica, vidrio y prefabricados de hormigón.
El orden correcto de las medidas
El EPI es la última barrera, no la primera. Primero van las medidas técnicas y organizativas: corte en húmedo o con aspiración localizada en la herramienta, ventilación y extracción, aislamiento de la tarea, limpieza sin barrer en seco ni soplar con aire comprimido, y limitación del número de personas expuestas.
Qué protección respiratoria funciona
- Filtración P3 / FFP3: por la toxicidad de la sílice, el nivel de referencia es el más alto de partículas. Una FFP2 puede quedarse corta según la evaluación; consulta las diferencias entre FFP1, FFP2 y FFP3.
- Reutilizable frente a desechable: en tareas prolongadas y repetitivas, una semimáscara o máscara con filtro P3 protege mejor y sale más rentable que consumir desechables. Lo vemos en EPI reutilizable vs desechable.
- Equipos motorizados: en trabajos largos, con calor o alta concentración de polvo, un equipo motorizado con filtro P3 reduce la fatiga respiratoria y mejora el cumplimiento (el trabajador no se lo quita).
- Ajuste comprobado: sin sellado no hay protección. El fit test verifica que el modelo y la talla sellan en cada cara.
- Cambio y mantenimiento: los filtros de partículas se saturan; un plan de mantenimiento y cambio es parte de la protección.
En resumen
La sílice no avisa: no huele, no se ve y el daño aparece años después. Controla el polvo en origen, elige filtración P3 y verifica el ajuste. En SIBOL fabricamos protección respiratoria con gama P3 y equipos motorizados, y te asesoramos según tu sector y tarea. Escríbenos.
Este artículo es informativo y no sustituye a la normativa vigente ni a la evaluación de riesgos de tu servicio de prevención. Consulta el RD 665/1997 (modificado por el RD 1154/2020) y los LEP del INSST.


