Un detector multigás solo te protege si mide lo que hay, avisa a tiempo y alguien ha comprobado que funciona antes de bajar al pozo. Te explicamos cómo asegurar esas tres cosas.
Repasamos qué mide, con qué valores del INSST comparar las lecturas, cómo leer las alarmas, los tipos de sensor, las normas, el bump test y la calibración, y cómo elegirlo.
Qué mide un detector de 4 gases y por qué esos cuatro
Son los peligros atmosféricos más habituales en espacios confinados, alcantarillado, depuradoras, tanques y paradas de mantenimiento:
- Oxígeno (O₂). Avisa cuando falta, porque se consume (fermentaciones, oxidación, soldadura) o porque otro gas lo desplaza, y también cuando sobra, lo que dispara el riesgo de incendio.
- Inflamables (%LIE, en inglés LEL). Indica qué parte del límite inferior de explosividad se ha alcanzado. Suele venir calibrado con metano; en la serie EN 60079, el 100 % LIE del metano equivale al 4,4 % en volumen.
- Monóxido de carbono (CO). Sale de combustiones y motores. A concentraciones tóxicas no avisa por el olor.
- Sulfuro de hidrógeno (H₂S). Aparece en aguas residuales, fosas, purines y refino. Huele a huevo podrido, pero a concentraciones altas paraliza el olfato: no te fíes de la nariz.
La NTP 223 del INSST cita el H₂S y el CO entre los contaminantes típicos de los recintos confinados. Si tu evaluación de riesgos identifica otros gases (amoniaco, cloro, CO₂…), necesitarás sensores adicionales.
Valores de referencia: qué dice el INSST
Los de CO y H₂S son los Límites de Exposición Profesional para Agentes Químicos 2026 del INSST.
| Gas | Referencia | Valor |
|---|---|---|
| O₂ | Aire normal | 21 % |
| O₂ | Mínimo para entrar sin equipo con suministro de aire (NTP 223) | 20,5 % |
| O₂ | Riesgo de asfixia (INSST) | Menos del 19,5 % |
| O₂ | Riesgo de incendio por enriquecimiento (INSST) | Más del 23,5 % |
| Inflamables | Avisos del explosímetro (NTP 223) | 10 % y 20–25 % del LIE |
| CO | VLA-ED (8 h) / VLA-EC (15 min) | 20 ppm / 100 ppm |
| H₂S | VLA-ED (8 h) / VLA-EC (15 min) | 5 ppm / 10 ppm |
Tres matices:
- El VLA-ED del CO se revisó en 2018. Comprueba que tus procedimientos no usen cifras antiguas o de otros países.
- Si la atmósfera puede superar el 5 % del LIE, la NTP 223 pide medición continua.
- El oxígeno es un chivato: si baja del 20,9 % al 19,9 %, algo ha desplazado casi un 5 % del aire, quizá un gas que tu detector no mide.
Cómo interpretar las alarmas
- Alarma baja (A1) y alta (A2): saltan cuando la lectura instantánea cruza un umbral. En el oxígeno, la baja salta cuando cae y la alta cuando sube.
- TWA: exposición media de la jornada; se compara con el VLA-ED.
- STEL: media de los últimos 15 minutos; se compara con el VLA-EC.
Los umbrales de fábrica dependen del mercado para el que se configura el equipo y se pueden cambiar. Dos ejemplos reales de documentación de fabricantes:
| Gas (A1 / A2) | Ejemplo de configuración europea | Ejemplo de configuración OSHA (EE. UU.) |
|---|---|---|
| O₂ | 19 % / 23,5 % | 19,5 % / 23,5 % |
| Inflamables | 20 % / 40 % LIE | 10 % / 20 % LIE |
| CO | 30 / 100 ppm | 35 / 200 ppm |
| H₂S | 5 / 10 ppm | 10 / 15 ppm |
Ninguna coincide del todo con los criterios españoles. Antes de poner el detector en servicio, ajusta su configuración a los LEP y a tu procedimiento: TWA y STEL del CO a 20 y 100 ppm, del H₂S a 5 y 10 ppm, y un primer aviso de inflamables al 10 % del LIE. Y no esperes a la alarma de oxígeno: por debajo del 20,5 % ya no se entra sin equipo con suministro de aire.
Tipos de sensor y sus limitaciones
- Catalítico (pellistor), para inflamables. Quema el gas en una perla caliente y detecta la mayoría de inflamables, hidrógeno incluido. Necesita oxígeno (con poco oxígeno marca de menos), se envenena con siliconas, plomo, compuestos de azufre e hidrocarburos halogenados, y muy por encima del 100 % LIE puede dar lecturas engañosas: si la lectura se dispara y luego baja, trátalo como atmósfera explosiva.
- Infrarrojo, para inflamables. No necesita oxígeno ni se envenena, pero no detecta el hidrógeno.
- Electroquímico, para CO, H₂S y O₂. Tiene vida útil limitada y presenta sensibilidad cruzada: un sensor de CO puede reaccionar al hidrógeno, por ejemplo. Pide al fabricante sus tablas de sensibilidad cruzada y los factores de corrección si mides un inflamable distinto del metano.
Normas que debe cumplir el detector
- EN 60079-29-1:2016 y modificaciones: funcionamiento de los detectores de gases inflamables. La EN 60079-29-2 es su guía de selección, uso y mantenimiento.
- EN 50104:2019: detectores de oxígeno, por falta o por exceso.
- EN 45544-1 a 3:2015: detectores de gases y vapores tóxicos. La EN 45544-4:2016 es su guía de uso y mantenimiento.
- Directiva 2014/34/UE (ATEX), traspuesta por el Real Decreto 144/2016. El detector entra en la zona de riesgo, así que debe estar certificado para atmósferas explosivas. Según el anexo II del Real Decreto 681/2003, en zona 0 solo valen aparatos de categoría 1 (nivel Ga) y en zona 1, de categoría 1 o 2 (Ga o Gb).
Uso correcto antes y durante el trabajo
- Enciéndelo en aire limpio, fuera de la zona, para que se ponga a cero con una atmósfera normal.
- Mide desde fuera antes de entrar, con sonda y bomba o aspirador, y avanza poco a poco (NTP 223).
- Mide a varias alturas. El H₂S pesa más que el aire (densidad relativa 1,19) y se acumula abajo; el metano (0,6) sube. Vigila rincones y zonas muertas.
- Mira primero el oxígeno: si falta, la lectura de un sensor catalítico no es fiable.
- Llévalo encendido todo el trabajo, cerca de la zona de respiración. Si salta una alarma, sal; no la silencies para acabar.
El detector no sustituye al procedimiento: entrar en un espacio confinado requiere autorización de trabajo, ventilación y plan de rescate, y la ley exige un recurso preventivo presente (artículo 22 bis.1.b).4.º del Real Decreto 39/1997). Lo explicamos en la guía de EPI para espacios confinados.
Bump test y calibración: no son lo mismo
- Bump test (prueba funcional): expones el detector a un gas de concentración conocida para comprobar que el gas llega a los sensores y que saltan las alarmas sonora, luminosa y de vibración. No mide la precisión.
- Calibración: ajustas la respuesta de cada sensor con un gas patrón trazable para corregir la deriva.
La normativa española no fija plazos: mandan el manual del fabricante y tu procedimiento. La práctica que recomiendan los fabricantes y asociaciones del sector como ISEA es esta:
- Bump test antes de cada jornada de uso. Si falla, se calibra o se retira el equipo.
- Calibración periódica según el fabricante. En la documentación que hemos consultado, el intervalo de fábrica o máximo recomendado es de 180 días.
- Comprobación extra tras una caída, una lectura fuera de rango, contacto con venenos del sensor o un cambio de usuario.
Registra cada prueba y calibración: así demuestras que el equipo estaba operativo.
Cómo elegir un detector de gases portátil
- Parte de la evaluación de riesgos. Si los gases posibles son O₂, inflamables, CO y H₂S, basta un detector de 4 gases como el T4.
- Comprueba el marcado ATEX frente a la clasificación de zonas.
- Elige el sensor de inflamables: catalítico si puede haber hidrógeno; infrarrojo si hay poco oxígeno o venenos.
- Autonomía para el turno completo, con margen.
- Alarmas sonora, luminosa y por vibración, imprescindibles en entornos ruidosos.
- Robustez: grado IP, resistencia a caídas y pantalla legible.
- Registro de datos para documentar exposiciones y pruebas.
- Muestreo remoto si tienes que medir antes de entrar.
- Coste de mantenimiento: gas de prueba, estación de bump test, calibraciones y sensores de repuesto.
Errores frecuentes
- Encender el detector ya dentro, con lo que se pone a cero con aire contaminado.
- Saltarse el bump test porque «ayer funcionaba».
- Dejar la configuración de fábrica sin compararla con los VLA españoles.
- Medir solo en la boca de acceso o fiarse del olor del H₂S.
- Usar mascarilla o filtros cuando falta oxígeno: ningún equipo filtrante sirve, hace falta un equipo aislante.
Detección de gases en SIBOL
El detector multigás T4 lleva un sensor para cada gas: CO (0–1.000 ppm), H₂S (0–100 ppm), inflamables (0–100 % LIE) y O₂ (0–30 % vol.). Tiene alarma acústica de 95 dB, vibración y LED rojos y azules, batería de hasta 18 horas, carcasa probada en caídas de 4 m, protección IP65 e IP67 y memoria para 3.500 eventos. Su marcado ATEX es Ex db ia IIC T4 Gb (válido para zonas 1 y 2) y además cuenta con aprobación IECEx, UL, INMETRO y MED. Su función de reanudación de TWA mantiene el cálculo de exposición aunque lo apagues en un descanso.
Lo tienes en la colección de detección y, con el resto del equipo, en espacios confinados. Si el detector dice que no se puede respirar, necesitas equipo aislante: para salir, un equipo de escape como el SK 1203 (activación automática, más de 15 minutos según EN 1146:2005); para trabajar dentro, un equipo autónomo como el RN (EN 137:2006, tipo 1).
Conclusión
Un detector de 4 gases es imprescindible en un espacio confinado, pero solo si está bien elegido, configurado con los valores españoles, probado cada jornada y calibrado a tiempo. Si necesitas ayuda para elegirlo u organizar su mantenimiento, escríbenos.
Este artículo es informativo y no sustituye a la normativa vigente ni a la evaluación de riesgos de tu servicio de prevención.
Productos recomendados
- Detector multigás T4 — monitor personal de O₂, inflamables, CO y H₂S con marcado ATEX.
- Equipo de escape autónomo SK 1203 — autosalvamento con aire comprimido y activación automática.
- Equipo de escape FUGE — escape con máscara completa y 15 minutos de autonomía certificada.
- Equipo autónomo RN — ERA de presión positiva para trabajar en atmósferas irrespirables.
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